lunes, 3 de mayo de 2010

MANIFESTACIÓN 1º DE MAYO

1º de Mayo: Manifestación del sindicalismo alternativo en Madrid

“Hay que agrupar fuerzas, para que los trabajadores tengan un referente de clase, combativo y alternativo al sindicalismo del sistema”

Tras una pancarta unitaria que decía “Hay que pararles los pies. La crisis que la paguen los capitalistas”, varios centenares de personas (alrededor de 1.200) secundaron la manifestación que transcurrió de Atocha a la Plaza Santa Cruz.
“Oe oe, oe oa, a Toxo y Méndez les queremos preguntar, cuántos parados hacen falta más, pa convocar la huelga general”; “Zapatero, Zapatero, no nos quieras engañar, es paro y menos salario tu reforma laboral”, “Que sí, que sí, que sí, que sí, que la reforma y el pensionazo que se lo apliquen a Botin”… fueron algunas de la consignas más coreadas por los manifestantes. Tampoco faltaron los gritos de apoyo a la lucha de los trabajadores y trabajadoras de UPS-Vallecas, que enfrentan su tercer ERE y que acudieron a la manifestación con sus camisetas y su habitual combatividad. La referencia internacional estuvo presente en el grito reiterado de “Como en Grecia huelga general”. Al final de la manifestación, Álvaro Barreiro, despedido de Telefónica y Ángela González, trabajadora de UPS-Vallecas, leyeron el comunicado unitario de las organizaciones convocantes, donde reseñaron las razones de esta manifestación, su rechazo a la política de patronal, gobierno y burocracia sindical y sus propuestas frente a la crisis.
El comunicado señala además que “desgraciadamente, por la inexplicable negativa de las organizaciones a las que nos hemos dirigido, no ha sido posible que ese deseo se cumpliera y que hoy en Madrid hubiera habido una sola manifestación unitaria del sindicalismo alternativo”, y concluye con el compromiso de las organizaciones firmantes de seguir haciendo todos los esfuerzos necesarios en el camino de ir agrupando fuerzas.
Con la música y el canto de La Internacional se dio por concluida la manifestación.
Reproducimos a continuación el saludo leído por Álvaro y Ángela.


Saludo de cierre de manifestación 1º de mayo

Queridos compañeros y compañeras

Estamos aquí, haciendo honor a lo que es el 1º de Mayo: un día de lucha internacional de la clase obrera, un día de solidaridad y apoyo mutuo entre los trabajadores y trabajadoras del mundo.

Conmemoramos este 1º de mayo en medio de una crisis económica sin precedentes. La erupción días atrás del volcán islandés, que colapsó buena parte de la vida económica, social y política, parecía preanunciar de forma gráfica y aleccionadora las perspectivas en Europa: bajo las entrañas del viejo Continente se acumulan las contradicciones, las tensiones, que amenazan con una erupción social.
Grecia ha abierto así, 11 años después de la implantación del euro, la primera gran crisis de la eurozona y se ha convertido en la avanzadilla de la profunda crisis que trastoca la Unión Europea. Y tanto Portugal como España se ven amenazadas con seguir el mismo camino que Grecia.

A la hora de buscar soluciones a esta grave situación los gobiernos se rigen por una Ley no escrita, los capitalistas no necesitan a los trabajadores para meterse en sus crisis, pero les resultamos imprescindibles para salir de ellas.

En estos años los capitalistas amasaron fortunas, mientras los trabajadores retrocedíamos en derechos, veíamos precarizado nuestro empleo y manteníamos un cierto nivel de vida a base de prolongar las jornadas de trabajo y de un endeudamiento generalizado de las familias obreras.

Ahora son esos mismos capitalistas los que repiten una y otra vez el mismo discurso: “hay que superar todos juntos esta crisis”. Con una arrogancia sin límites, muestran lo que son: avaros hasta el hartazgo a la hora de repartir los beneficios, pero generosos, muy generosos, a la hora de socializar las pérdidas.

La patronal, la derecha política y el gobierno del PSOE hablan de diálogo y paz, pero nos han declarado una verdadera guerra social a los trabajadores. Hablan de progreso, pero en pleno siglo XXI quieren imponernos condiciones de trabajo del siglo XIX.

Somos los trabajadores y trabajadoras quienes estamos pagando la crisis, mientras que los especuladores y banqueros que la provocaron siguen llenando sus bolsillos con el beneplácito del gobierno.

Estamos aquí, por tanto, para decirles que no aceptamos una política económica y social que ha colocado al país en el primer puesto del ranking del desempleo; que no aceptamos ni su pensionazo, ni su reforma laboral, ni sus recortes del gasto público.

Esta semana hemos conocido los últimos datos de la Encuesta de Población Activa: 4.612.70 parados. La tasa de desempleo supera el 20% y entre los jóvenes llega al 41%.

Más de un millón doscientas mil personas desempleadas no reciben prestación so­cial alguna, mientras los bancos sí la reciben del gobierno de Zapatero, a pesar de sus beneficios millonarios.

En medio de esta situación proponer, como hacen el Gobierno y la patronal, alargar la edad de jubilación a los 67 años es un insulto para las personas mayores, un revés a los parados y un portazo a los jóvenes, al mismo tiempo que un grandísimo negocio para la banca y los especulado­res que están detrás de los fondos privados de pensiones.

Presentan la reducción del gasto público como una medida al servicio del interés general, cuando no es más que otra medida al servicio de los banqueros y multinacionales que quieren que en época de crisis el Estado intervenga a modo de prestamista o aseguradora que concentra todo los recursos en ayuda a los poderosos.

Por eso no hay dinero para gastos sociales, pero afloran las ayudas multimillonarias para la banca o las multinacionales del automóvil. No hay dinero para salud y educación, pero no falta para los militares, la Iglesia o la Casa Real.

Para los trabajadores y trabajadoras, la reducción del gasto público significa la pérdida de puestos de trabajo, significa recortes a los servicios públicos, a la sanidad, a la educación, recortes que se dan la mano con el proceso de privatización y saqueo de estos servicios.

Este 1º de mayo tiene además una particularidad, se da en medio de la negociación de una nueva reforma laboral entre el Gobierno, la patronal y los dirigentes de CCOO y UGT. Y como siempre que hablan de tomar medidas que faciliten la creación de empleo, lo primero que hacen es facilitar y abaratar el despido.

Estos sindicatos del sistema han venido facilitando, vía la firma de EREs, miles de despidos, no han movido un dedo ante el crecimiento vergonzoso del paro, y ahora se suman a una negociación que, como todas las reformas laborales que hemos vivido, anuncia mas precariedad y en esta ocasión más parados y paradas.

El borrador presentado por el Gobierno pretende facilitar los llamados despidos “procedentes”, lo que ayuda sin duda a los empresarios a despedir trabajadores de forma más sencilla y más barata.

Al generalizar los contratos de fomento del empleo se generaliza la indemnización de 33 días por año trabajado frente a los actuales 45 días/año. Los empresarios se van a ahorrar también una parte sustancial de ese despido, pues el 40% del mismo no lo abonarían ellos sino el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).

Quieren además con esta reforma laboral “incentivar” el contrato a tiempo parcial, sabiendo que provocará una reducción general de los salarios. En un país en el que no llegamos ni a mileuristas, ¿quién va a vivir con salarios de 450 ó 500 euros? Peor aún, la jornada de estos contratos será flexible y la determinará el empresario, con horas extras cuando él diga.

La reforma levanta el veto a la ETTs en sectores como la sanidad, la Administración Pública y la construcción, mientras preanuncia también más contratos basura para los jóvenes, con bonificaciones a las cotizaciones empresariales.

Como veníamos denunciando, más precariedad, bajada de salarios, menos empleo y más facilidades para el despido, esa es la esencia de su reforma.

Y en este 1º de Mayo hay que denunciar de nuevo que en medio de la crisis, los trabajadores inmigrantes son perseguidos y hay una campaña infame culpabilizándoles de la falta de empleo y que alienta el racismo y la xenofobia. Más que nunca hacemos nuestro el grito de: nativa o extranjera, la misma clase obrera.

Todo el discurso de patronal, gobierno y burocracia sindical se asienta en un supuesto realismo: no hay otras medidas económicas, políticas o sociales posibles más que las suyas. Pero quienes aquí estamos rechazamos ese falso realismo y decimos que sí hay otras medidas frente a la crisis para que no seamos los trabajadores quienes la paguemos. Por eso venimos defendiendo un plan de medidas de urgencia, de verdaderas medidas contra el paro y la crisis, como, entre otras:

uEl reparto del trabajo, reduciendo la jornada a 35 horas, sin reducir el salario; y garantizando mientras tanto que no haya un solo parado/a sin prestación por desempleo hasta su recolocación.

u No a la privatización de los servicios públicos (sanidad, educación, transporte…) dotando de medios tanto económicos y materiales, como humanos.

u Por la creación de empleo público, hay que revertir en públicos los servicios ya privatizados. Hay que cubrir todas las plazas de la Administración Pública. Planes de obras públicas y sociales, con contratación directa desde los Ayuntamientos.

u Adelantar la edad de jubilación a los 60 años con contrato de relevo, equiparación de las pensiones más bajas al salario mínimo interprofesional.

u Ley de prohibición de despidos, ni un solo ERE más que destruye puestos de trabajo. Ni un desahucio más, condonación de la hipoteca a los parados.

u Nacionalización de la Banca y los sectores estratégicos de la economía y la devolución de todos los fondos regalados por el Gobierno a la Banca privada y Cajas. Financiación pública a bajo interés para pequeñas y medianas empresas, para potenciar la creación de empleo.

Para poder financiar todo lo anterior, aumento de la tributación a través de un nuevo impuesto a las grandes fortunas y empresas con mayores beneficios, así como a los grandes depósitos bancarios.

Hacer aplicables medidas como estas depende de la capacidad de lucha que tengamos los trabajadores y trabajadoras.

Si hoy la clase obrera no está a la altura de la respuesta que la situación demanda, si no estamos como los trabajadores griegos saliendo a luchar es porque la clase obrera tenemos a los capataces de la patronal al frente de los sindicatos llamados mayoritarios. La sumisión de los dirigentes de CCOO y UGT al Gobierno de los banqueros es directamente proporcional al grado de dependencia económica y material que estos burócratas tienen con el Estado y los empresarios.

Hace unas semanas, el 25 de marzo, algunas organizaciones sociales y políticas convocamos una manifestación, y en el comunicado que leímos al final de la misma decíamos:

“… hoy más que nunca las organizaciones sindicales, sociales y políticas que nos reclamamos de la clase obrera, que nos oponemos a la guerra social que Gobierno y patronal han declarado estamos obligados a unir fuerzas, a agruparnos para que los trabajadores dispuestos a no dejarse avasallar tengan un punto de apoyo, un referente de lucha alternativo. (…)
Vamos a seguir llamando a más organizaciones, colectivos y empresas en lucha a sumar fuerzas y vamos desde ya a ir preparando un primero mayo unitario alternativo al de la burocracia sindical”

Las organizaciones convocantes de esta manifestación hemos sido fieles a ese compromiso público porque consideramos, más que nunca, que es vital unir las fuerzas necesarias para ir generando un referente obrero, alternativo y de lucha.

Nos hubiera gustado que aquí, o en otro lugar de Madrid, estuviéramos más sindicatos como CGT, CNT u otros. No hemos tenido inconveniente alguno ni en ir donde fuera preciso ni en cambiar la convocatoria de hora o de lugar. Pero desgraciadamente, por la inexplicable negativa de las organizaciones a las que nos hemos dirigido, no ha sido posible que ese deseo se cumpliera y que hoy en Madrid hubiera habido una sola manifestación unitaria del sindicalismo alternativo.

Hoy mantenemos nuestro compromiso, la lucha contra los planes del Gobierno, la patronal, la derecha política y la burocracia sindical, la lucha por una salida obrera a la crisis exige emprender el camino de los trabajadores griegos, preparar las condiciones para una huelga general.

Esa batalla obliga a agrupar fuerzas, obliga a defender con empeño y generosidad iniciativas que hagan posible ir uniendo esas fuerzas, para que los trabajadores que, como hoy los de UPS, están en lucha no se queden solos, para que la clase obrera, que mira aún confundida, aturdida o impotente la actual situación vea un referente, aunque sea modesto, pero un referente de clase, combativo y alternativo al sindicalismo del sistema, dispuesto a ponerse a la cabeza de las batallas decisivas que están por venir.

Las organizaciones sindicales convocantes de esta manifestación nos comprometemos a avanzar en esa línea.

Muchas gracias a todos y todas.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

¡Viva el 1º de mayo!

Convocan: Coordinadora Sindical de Madrid (CSM): Alternativa Sindical de Trabajadores (AST), Sindicato Autónomo de Trabajadores Casa de la Moneda Nueva Plataforma (SATNP), Sindicato Unitario (SU), Comisión de Trabajadores Asamblearios (CTA), Plataforma Sindical (PS) (EMT), Colectivo Obrero Popular de Roca (COP), Sindicato Unificado Independiente de Trabajadores del Hotel Meliá Castilla (SUIT) y Plataforma Sindical Independiente de Blas&Cía (PSI); Comisiones de Base (CO.BAS); Sindicato Ferroviario de Madrid-Intersindical; Sindicato de la Elevación.

Apoyan: Corriente Roja (CR); Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE); Iniciativa Comunista (IC); Colectivo de Jóvenes Comunistas (CJC); Comité de Empresa de UPS Vallecas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, soy una lectora más o menos asidua de tu blog. Soy una persona que está en paro, sin trabajo desde hace más de un año, como casi 5 millones en España. Quisiera animaros a todos a que nos reunamos en La Ciudad de los Parados ( paradopolis.es ), un sitio web que se abrió hace sólo unos días, pero en el que ya se ha registrado mucha gente. Puede ser un buen lugar para reflexionar, luchar, y buscar soluciones a lo que está pasando. Gracias. Mari.